Bajarse de la nube: con el objetivo de bajar costos, las empresas reviven sus data centers

Las problemáticas monetarias continúan generando incertidumbres en las compañías argentinas. La devaluación oficial del dólar en un 22% tras las PASO y los vaivenes diarios en los distintos tipos de cambio provocan que calcular costos, realizar presupuestos y pensar en proyectos para los próximos meses se vuelva cada vez más difícil.

Este contexto impacta directamente en la ejecución de las operaciones de las empresas. Incluso a la hora de tomar decisiones sobre el uso de cloud computing, data center o sistemas híbridos. Tanto, que muchas compañías locales están migrando servicios con el objetivo de reducir costos y así sobrellevar el momento actual.

Diego Crigna, Practice Manager Hybrid Cloud en Logicalis Latam, comenta: ‘Los costos de estos servicios son dolarizados y lo que ocurre, incluso en algunas empresas grandes, es que están pasando servicios de la nube al data center. El objetivo es bajar costos en dólares, no es que haya una intención de invertir de nuevo en data centers. No se abandona del todo a la nube pero sí se aprovechan algunos recursos que capaz tenían ociosos para reducir costos’.

Esto se debe a que los servicios de cloud computing se pagan mensualmente, una ventaja al momento de la inversión inicial pero una problemática en países como la Argentina donde hay alta inflación y devaluación de la moneda local. Agrega el vocero: ‘Si se cotiza un datacenter para una empresa mediana, podemos hablar de una inversión inicial de cuatro o cinco millones de dólares, con todo implementado. Es cierto que eso te da diez años de usabilidad pero si trasladamos eso a la nube, estamos hablando de que en tres años la inversión puede ser de US$ 300 mil aproximadamente. La diferencia es que se paga mes a mes a un promedio de US$ 25 mil’.

Inversiones en Paraguay y Uruguay. Sobrecostos en Argentina

Si bien la pandemia del coronavirus aceleró muchos procesos relacionados a la nube, la curva de adopción aún está lejos de llegar a su pico. Por lo tanto, este sector tiene un gran potencial de crecimiento y consultoras internacionales como Markets and Markets destacan que el mercado podría alcanzar los US$ 1.200 millones en 2027, siendo en 2022 de US$ 545 millones.

Teniendo en cuenta ese contexto internacional, la Argentina tiene potencial, tanto técnico como de talento, para aportar al mercado del cloud computing y obtener parte de esas ganancias. Sin embargo, de no acomodar las variables económicas esto podría ser dificultoso.

El especialista señala: ‘En el país la gran diferencia es la inestabilidad económica que te genera sobrecostos por no saber cuánto costarán los servicios de acá a seis meses. La intención y la tendencia de invertir en tecnología sigue siendo una necesidad y las empresas lo tienen claro, de todos los sectores productivos e incluso el gobierno. Pero no hay certezas sobre cuándo se implementará por la falta de previsibilidad’.

Por su rol en la empresa y los países que tiene a cargo, Crigna es capaz de comparar con otras naciones de la región para describir la seriedad de las problemáticas locales. Fundamenta: ‘Por los lugares donde operamos vemos que Paraguay, que es un mercado más pequeño, tiene más inversión en nube que la Argentina. Y eso es por la estabilidad y previsibilidad que tienen. Aún cuando tienen problemas de infraestructura y la adopción de tecnológica es más lenta, terminan generando mayor inversión’.

Completa enfatizando: ‘Algo similar ocurre en Uruguay, que es incluso un mercado más pequeño’. 

Las oportunidades todavía están disponibles

Más allá de la coyuntura actual, las oportunidades para la Argentina en cloud computing, sistemas híbridos de nube y data center siguen siendo reales. Es cierto que el país debe ordenar sus variables macroeconómicas para conseguirlas pero, de hacerlo, aún puede transformarse en un jugador importante de la industria porque el sector aún está en etapas tempranas de crecimiento.

Reflexiona: ‘Si bien la pandemia impulsó, lo hizo con ciertas partes de las soluciones de nube como la parte de colaboración y comunicación. Atrás de eso se empezó a impulsar la nube y el poder de cómputo, por eso creo que estamos a mitad de camino. Las grandes empresas ya se subieron a la nube hace años, pero las de tamaño mediano todavía están viendo si lo hacen. Son pocas las compañías que realmente están funcionando puramente en cloud o híbrido bien armado, sobre todo en la Argentina’.

Esto genera que el potencial de crecimiento sea muy grande porque hay un grupo muy centralizado de empresas con espalda para invertir, y que ya están más maduras en cuanto a utilización de la nube, pero el resto se encuentra muy por detrás.

Concluye Diego: ‘Estamos en una etapa muy incipiente y hay mucho potencial de crecimiento. Además, genera mucho trabajo. Nosotros tenemos experiencias con programadores juniors muy buenas. Tenemos casos de éxito con pasantes que arrancaron pre pandemia y siguen hasta hoy en día. Es un sector que genera mucha demanda laboral, ganancias para las empresas y divisas para el país, todas cuestiones necesarias actualmente’.

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