La transformación digital al siguiente nivel

Te invitamos a leer nuestro informe sobre Infraestructura 2.0.

Luego de más de un año y medio desde el inicio de la pandemia, el mercado de TI se encuentra en proceso de realineación en América Latina. Desde luego que esta situación depende de gran cantidad de variables, ya que cada una de las industrias y segmentos establece su nueva normalidad en términos económicos y de proyectos.

Es de público conocimiento que las empresas han tenido que poner en marcha diferentes iniciativas para mantener sus operaciones durante la pandemia y hacer frente a los desafíos que surgen con la misma. 

De acuerdo con IDC, el 63% de las empresas han empleado un modelo de trabajo dinámico y reconfigurable, el 52% están conectando a organizaciones e individuos, independientemente de su ubicación, situación o contexto; mientras que el 40% garantiza la resiliencia en la infraestructura digital y el 39% genera confianza en sus clientes. 

Los consumidores y las compañías han priorizado dispositivos como las computadoras portátiles y las tabletas, que les permiten aprender, trabajar y entretenerse de forma remota. 

Otro de los segmentos que se ha mantenido resiliente es Seguridad, tanto integral como Hardware y Software, así como Servicios. Uno de los indicadores que soporta el crecimiento, es la optimización de la infraestructura de red para garantizar VPNs rápidas, eficientes y seguras. 

En el mercado de las telecomunicaciones en América Latina, las oportunidades de ingresos se encuentran en UCaaS, gestión de Multicloud, Seguridad, SD-WAN y contenido de video; no solo para los operadores, sino también para los proveedores de tecnología.

Para la etapa post COVID-19, la consultora señala a la nube híbrida como la tendencia más importante en América Latina, especialmente en las cargas de trabajo críticas. Las inversiones se centrarán en garantizar la continuidad del negocio a corto plazo y acelerar las iniciativas de Transformación Digital a medio plazo. 

El impacto inmediato está en la seguridad de la red, específicamente en soluciones que proporcionan conexiones y acceso seguros. Es probable que las organizaciones que aumenten su consumo en la nube también requieran soluciones de seguridad basadas en la nube, menos complejas de implementar e integrar y que estén en línea con la distancia social entre los profesionales de Ciberseguridad y el personal de TI.

En este sentido, entramos en la infraestructura 2.0, 4.0 o como quiera llamársela. Ante la oportunidad de un nuevo salto en la evolución, que cumpla viejos anhelos con mucho más asidero que antes.  La infraestructura IT de base es un buen lugar donde estar de aquí en más.

Virtualización

Una de las perspectivas de la infraestructura considera que la nube está compuesta por centros de datos de varios tipos y tamaños interconectados, haciendo una especie de virtualización global.

El primer requisito es la homogeneidad de rendimiento deseada para todos los componentes de la nube. Es importante que estos requisitos técnicos no sufran degradación durante su recorrido desde el “centro” de la nube, formado por grandes centros de datos en la nube o de hiperescala (hyperscale), hasta los bordes, donde se ubican los Centros de Datos Edge y las instalaciones de acceso.

Se deben realizar esfuerzos para mantener la alta velocidad, alta disponibilidad y baja latencia hasta el borde. La red óptica de transporte configurada para la interconexión debe poder cumplir con diferentes servicios, operaciones y también ser flexible para permitir cambios rápidos y acomodación de diferentes soluciones.

La opticalización contribuye en gran medida a la reducción de la latencia y al aumento de la velocidad en las conexiones intra e inter data centers, pero solo el uso de las fibras ópticas no puede garantizar estas características. Cuando se combina con sistemas y planificación adecuados, la fibra óptica es un componente muy fuerte del sistema integrado y sincronizado.

Otro requisito importante es que la planificación y construcción de cualquier centro de datos, independientemente de su tamaño, debe observar estándares y requisitos estandarizados y un diseño adecuado para las tareas que realizará.

Las soluciones de Infraestructura de Escritorios Virtuales (VDI, por sus siglas en inglés), permiten a los usuarios tener acceso en forma remota al sistema operativo, las aplicaciones y los datos, como si se estuvieran ejecutando localmente.

Por lo tanto, pueden utilizar de manera segura cualquier herramienta, sin tener que configurar hardware, experimentando así una mayor productividad. 

A la par de otras modalidades de Computación en la Nube, el DaaS o Dispositivo como Servicio es una solución en la que un proveedor de servicios suministra los recursos de memoria y procesamiento, red, almacenamiento y seguridad. Todo a través de Internet, utilizando licencias de suscripción por usuario.

En la actualidad, la denominada nueva realidad ha hecho que el ámbito de las estrategias y la manera en que se desarrollan las relaciones laborales se deban reinventar. Una de las tecnologías que permite el trabajo colaborativo y de manera remota es la Infraestructura de Escritorios Virtuales, razón por la cual se ha observado un incremento en la demanda de estas soluciones.

Cualquier empresa que desee aprovechar los recursos tecnológicos con los que cuenta, simplificar los procesos, promover la seguridad de la información y ahorrar costos, es candidata para apostarle a esta tecnología.

Te invitamos a leer el informe completo en nuestra última edición haciendo CLIK AQUÍ (Página 4).

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