En 2026, la Inteligencia Artificial se convertirá en una herramienta operativa integrada en sectores estratégicos como la minería, la salud y las telecomunicaciones. Más allá de modelos generativos o pruebas piloto, la IA comienza a formar parte de la rutina diaria de las industrias, optimizando procesos críticos, anticipando fallas y mejorando la toma de decisiones en tiempo real.
De acuerdo con análisis de firmas como Data Center Dynamics e IDC, el crecimiento de la IA aplicada responde a una necesidad concreta y es la de operar infraestructuras cada vez más complejas con mayor eficiencia y menor margen de error. En industrias intensivas en energía, datos y continuidad operativa, la IA ya no es un diferenciador tecnológico, sino un habilitador de negocio que impacta directamente en costos, seguridad y sostenibilidad.
IA aplicada a operaciones críticas: del discurso a la práctica
En minería, por ejemplo, la IA se utiliza para monitorear activos remotos, anticipar fallas y optimizar el consumo energético en operaciones ubicadas en zonas de difícil acceso. Plataformas como EcoStruxure IT permiten analizar miles de variables en tiempo real, desde temperatura y carga eléctrica hasta disponibilidad energética para predecir incidentes y reducir paradas no programadas, una de las principales fuentes de pérdida en la industria.
En el sector salud, donde la continuidad es vital, la IA aplicada a la gestión de infraestructura tecnológica ayuda a garantizar la disponibilidad de sistemas clínicos, centros de datos hospitalarios y redes de energía, anticipando riesgos antes de que impacten la atención a los pacientes. A través de modelos predictivos, es posible detectar patrones anómalos en el funcionamiento de equipos críticos y actuar de forma preventiva.
Una IA más cercana, operativa y transversal
‘En 2026 veremos una Inteligencia Artificial mucho más cercana a la operación diaria de las industrias. Ya no se trata de proyectos aislados, sino de soluciones como EcoStruxure IT que lleva la Inteligencia Artificial a la operación diaria de la infraestructura crítica a través de analítica avanzada y modelos predictivos. Cuando hablamos de IA también hablamos de ciberseguridad y monitoreo avanzado, esto incluye normas IEC 62443-4-2, Live Swap y EcoStruxure con monitoreo remoto basado en IA, conectando directamente con ecosistemas inteligentes y automatización avanzada’, afirma Mario Cruz, Gerente Comercial de Cluster Andino Norte de Schneider Electric, ‘La IA se convierte en una capa transversal que conecta energía, datos y procesos, especialmente en sectores donde detener la operación no es una opción’, finaliza.
Hacia una adopción madura de la Inteligencia Artificial
A medida que la IA se integra a plataformas de gestión de infraestructura, su adopción deja de depender exclusivamente de grandes equipos de científicos de datos y se vuelve accesible para operadores, ingenieros y responsables de negocio.
En 2026, las industrias que lideren no serán necesariamente las que adopten más tecnología, sino aquellas que integren la Inteligencia Artificial de forma estratégica a sus operaciones, alineando innovación, infraestructura y objetivos de negocio en un entorno cada vez más exigente y competitivo.






