La casa a máxima exigencia: señales de alerta en la instalación eléctrica durante las vacaciones de invierno

Con toda la familia en casa, pantallas encendidas en simultáneo y las estufas eléctricas al máximo, el consumo hogareño se dispara silenciosamente. Qué revisar en el tablero para evitar cortes en el peor momento y cómo saber si la instalación está pidiendo auxilio.

Durante las vacaciones de invierno, el mayor tiempo que las familias pasan dentro del hogar suele traducirse en un incremento significativo del consumo eléctrico. Entre el uso simultáneo de calefactores, televisores, consolas de videojuegos, computadoras para home office y pequeños electrodomésticos, la demanda sobre la instalación eléctrica aumenta y puede poner en evidencia problemas que permanecen ocultos durante el resto del año.

Además del incremento en el consumo, las vacaciones de invierno también modifican los hábitos de uso de la energía dentro del hogar. La permanencia prolongada de niños y adultos en la vivienda genera picos de demanda durante gran parte del día, cuando normalmente el consumo estaría más distribuido. Esta situación exige que la instalación eléctrica responda de manera continua y sostenida, especialmente en viviendas que ya tienen varios años de antigüedad o que no fueron diseñadas para abastecer la cantidad de dispositivos actuales.

Los especialistas destacan que una instalación eléctrica en buen estado no solo contribuye a prevenir interrupciones del servicio, sino que también protege los equipos electrónicos conectados y reduce el riesgo de incidentes que pueden derivar en daños materiales. Por ello, sostienen que incorporar revisiones preventivas como parte del mantenimiento del hogar resulta una práctica cada vez más importante, especialmente antes de las temporadas en las que el consumo energético alcanza sus niveles más elevados.

Desde la empresa especializada en soluciones eléctricas Steck advierten que el riesgo no radica únicamente en la cantidad de equipos conectados, sino en que el consumo total supere la capacidad del circuito o en que la vivienda no cuente con las protecciones adecuadas. ‘Si bien tener varios aparatos encendidos al mismo tiempo no suele representar un problema mayor, el riesgo aparece cuando su consumo supera la capacidad del circuito al que están conectados o cuando la instalación no cuenta con los elementos de protección adecuados’, explicó Fernando Zysman, jefe de Producto de Steck.

Uno de los errores más frecuentes es concentrar varios equipos en una misma zapatilla eléctrica o recurrir a adaptadores múltiples para compensar la falta de tomacorrientes. La recomendación es conectar los artefactos de mayor consumo, como estufas eléctricas, hornos o pavas eléctricas, directamente a tomacorrientes fijos y evitar que funcionen de manera simultánea dentro del mismo circuito. También se desaconseja utilizar extensiones enrolladas o pasar cables por debajo de alfombras y muebles, ya que estas prácticas pueden incrementar el riesgo de sobrecalentamiento.

La instalación eléctrica suele ofrecer señales antes de que ocurra una falla importante. Entre los principales indicadores se encuentran tomacorrientes o enchufes calientes, olor a plástico quemado, zumbidos o chispas, luces que parpadean cuando se encienden otros equipos, marcas oscuras alrededor de los tomacorrientes e interruptores termomagnéticos que se disparan con frecuencia. Ante cualquiera de estas situaciones, la recomendación es desconectar los equipos involucrados y solicitar la revisión de un electricista matriculado.

En caso de un corte de energía, el primer paso es verificar si la interrupción afecta únicamente a la vivienda o también al resto de la zona. Si el inconveniente es interno, conviene revisar el tablero eléctrico para identificar si alguna protección se accionó. Sin embargo, los especialistas advierten que no debe rearmarse un interruptor de manera inmediata sin antes desenchufar los artefactos que estaban en funcionamiento. Si la protección vuelve a dispararse, es fundamental no insistir y solicitar asistencia técnica, ya que podría existir una sobrecarga o un cortocircuito.

Como medida preventiva, Steck recomienda realizar revisiones periódicas, especialmente en viviendas antiguas o en aquellas donde se utilizan de forma permanente zapatillas y extensiones. Una instalación segura debe contar con circuitos correctamente dimensionados, puesta a tierra, protecciones adecuadas y un tablero eléctrico organizado e identificado, condiciones que permiten reducir riesgos y garantizar un funcionamiento confiable durante los períodos de mayor demanda energética.

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