Schneider Electric: la estabilidad operativa redefina la agenda tecnológica

Ante el auge de la inteligencia artificial y la creciente demanda energética en América Latina, la continuidad digital ya no depende de la simple expansión física, sino de consolidar una estabilidad operativa integral que unifique energía, tecnología y talento para anticipar riesgos.

Por: José Alberto Llavot, Gerente de Preventa y Desarrollador de Negocios en Schneider Electric para México y Centroamérica.

Durante los últimos años, la conversación sobre infraestructura digital en América Latina estuvo dominada por la expansión de los centros de datos, la adopción de servicios en la nube y, más recientemente, el auge de la inteligencia artificial. Sin embargo, conforme estos proyectos avanzan, la discusión comienza a desplazarse hacia un aspecto menos visible, pero mucho más determinante. La capacidad de mantener una operación estable frente a una demanda energética creciente y una infraestructura cada vez más compleja.

La región vive un momento decisivo. La inteligencia artificial, la digitalización industrial y el crecimiento de los servicios digitales están incrementando la dependencia de infraestructuras críticas que deben operar de manera continua. En este escenario, la disponibilidad deja de medirse únicamente por el tiempo de actividad y comienza a evaluarse desde una perspectiva integral que involucra energía, enfriamiento, monitoreo, ciberseguridad y capacidad de respuesta ante eventos imprevistos.

La resiliencia deja de ser una ventaja competitiva

El estudio Global Data Center Survey 2025, elaborado por el Uptime Institute, confirma este cambio de paradigma. La investigación, basada en la opinión de más de 800 propietarios y operadores de centros de datos en todo el mundo, muestra que la industria enfrenta nuevos desafíos asociados a las restricciones energéticas, el crecimiento de la inteligencia artificial y el incremento de la complejidad operativa. Por primera vez, la disponibilidad de energía aparece entre los factores que condicionan el desarrollo futuro de la infraestructura digital.

El mismo estudio revela otro reto que suele pasar desapercibido. Casi dos terceras partes de los operadores reconocen dificultades para retener personal especializado, encontrar talento calificado o enfrentar ambas situaciones simultáneamente, una realidad que demuestra que la estabilidad operativa depende tanto de la infraestructura tecnológica como de las capacidades humanas necesarias para administrarla.

Esta tendencia comienza a observarse también en América Latina. La expansión de centros de datos, servicios en la nube y plataformas de inteligencia artificial incrementa la presión sobre las redes eléctricas y obliga a los operadores a evolucionar hacia esquemas de gestión más integrales, donde la continuidad operativa se construye desde la planificación y no únicamente desde la redundancia.

Una infraestructura capaz de anticipar riesgos

La estabilidad operativa ya no depende exclusivamente de contar con respaldo eléctrico. La convergencia entre tecnologías de información e infraestructura física está dando paso a modelos donde la supervisión permanente, la analítica y la automatización permiten identificar desviaciones antes de que se conviertan en interrupciones.

Desde esta perspectiva, la infraestructura digital evoluciona hacia plataformas capaces de integrar la gestión de energía, enfriamiento, distribución eléctrica y monitoreo operativo dentro de un mismo entorno. Para Schneider Electric, este enfoque permite transformar los datos generados por la infraestructura en información útil para optimizar el desempeño, fortalecer la resiliencia y mejorar la toma de decisiones.

La inteligencia artificial acelera esta necesidad. Los nuevos entornos de cómputo concentran cargas significativamente mayores, incrementan la densidad térmica y reducen el margen de tolerancia frente a cualquier variación en las condiciones de operación. En consecuencia, la capacidad para anticipar riesgos se convierte en un elemento tan importante como la propia capacidad de procesamiento.

Una oportunidad estratégica para América Latina

El potencial de la región continúa creciendo. El Banco Interamericano de Desarrollo (BID) identifica a América Latina y el Caribe como un mercado con condiciones favorables para atraer inversiones en infraestructura digital, impulsadas por el crecimiento de la economía basada en datos y la demanda de servicios digitales. No obstante, advierte que aprovechar esta oportunidad dependerá de fortalecer la infraestructura energética, el entorno regulatorio y la disponibilidad de talento especializado.

Esto significa que la infraestructura crítica deja de ser un tema exclusivamente tecnológico para convertirse en un factor de competitividad económica y desarrollo regional.

El siguiente paso de la transformación digital

La próxima etapa de la digitalización latinoamericana no estará determinada únicamente por la velocidad con la que se adopte la inteligencia artificial, sino por la capacidad de sostener esa transformación con infraestructura resiliente, eficiente y preparada para operar de forma continua.

En este contexto, la estabilidad operativa deja de ser un indicador técnico para convertirse en un habilitador estratégico del negocio. Las organizaciones que integren energía, automatización, software y monitoreo dentro de una estrategia unificada estarán mejor posicionadas para responder a un entorno donde la infraestructura ya no solo soporta la transformación digital, sino que determina su viabilidad.

El verdadero desafío consiste en garantizar que la infraestructura pueda operar con la confiabilidad, eficiencia y resiliencia que demanda una economía impulsada por la inteligencia artificial.

Quiero Suscribirme y recibir información

Al completar este formulario, aceptas que los datos proporcionados podrán ser utilizados por Prensario TILA para enviarte noticias, novedades editoriales y comunicaciones comerciales propias, así como información de nuestros clientes y socios. Tus datos serán tratados de forma confidencial y podrás solicitar en cualquier momento la modificación o baja de nuestras listas de contacto.