El Servicio de Administración Tributaria (SAT) mexicana y SIACWEB.MX recuerdan a los contribuyentes que, además de los pagos de impuestos, existen obligaciones de información que permiten a la autoridad fiscalizar a terceros y transparentar el origen de los recursos.
Principales obligaciones informativas para 2026
- Declaración Informativa de Operaciones con Terceros (DIOT): Se presenta mensualmente para informar sobre el pago, retención y acreditamiento del IVA. Es la base que utiliza el SAT para validar las devoluciones de impuestos.
- Declaración Informativa Múltiple (DIM): Aunque muchos conceptos se han migrado al timbrado de nómina, persiste para informar sobre retenciones de servicios profesionales, donativos otorgados y pagos al extranjero.
- Declaración Informativa de Situación Fiscal (ISSIF): Obligatoria para empresas con ingresos superiores a ciertos umbrales, donde se detalla la estructura financiera y fiscal de la entidad.
- Informativa de Operaciones Relevantes (Art. 31-A CFF): Reporte de cambios en la estructura de capital, fusiones, escisiones y operaciones financieras derivadas.
De acuerdo con Luz María Méndez, CEO de SIACWEB.MX: ‘Actualmente es fundamental que las empresas tengan claro que realizar un ejercicio de conciliación previa es clave para que la información enviada ante la autoridad sea coherente con la declaración anual y los pagos provisionales, motivo por el cual hemos potencializado nuestra plataforma para que todas las empresas que la usen puedan hacer esto de una manera rápida y transparente evitando sanciones que pongan en riesgo la continuidad del negocio’.
Riesgos de la inconsistencia
El SAT utiliza inteligencia artificial para comparar lo que usted declara en su informativa vs. lo que su proveedor declara en su anual. Si los datos no coinciden, se activan alertas automáticas en el Buzón Tributario. Esto puede derivar en la restricción temporal de certificados de sello digital, impidiendo que la empresa pueda facturar.
Recomendación de SIACWEB.MX
Utilizar herramientas tecnológicas para validar la información antes de enviarla, detectando errores en el RFC de proveedores o discrepancias en montos de retención, asegurando que la información reportada sea coherente con la realidad financiera de la empresa.






