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AMD: el futuro está en los APUs
AMD va por todo en cuanto a unidades de procesamiento acelerado (APU) se trata. Bajo este enfoque, se esfuerza por ofrecer productos innovadores, dirigidos a los equipos de bajo consumo y con alta autonomía que satisfagan las necesidades específicas de los usuarios modernos. La reciente incorporación de la “Generación Elite” robusteció a esta familia de unidades, consolidando un ciclo de evolución sostenida.
Frente a las posibilidades que ofrecen las unidades centrales de procesamiento–procesamiento de datos singulares de manera serial- , las APUs combinan los beneficios de la CPU con el procesamiento de grandes cantidades de información de manera paralela (GPU). Así, esta fusión responde a la necesidad de un producto balanceado y funcional, brindando performance, entretenimiento y valor en un solo chip.
Las etapas de evolución se corresponden con el desarrollo de los APUs “Llano”, “Trinity” y “Richland” En 2011, “Llano” incorporó un sistema de transferencia simple de energía binaria de la GPU a la CPU si la actividad de la primera era baja. Un año después, el dinámico avance hacia “Trinity” permitió calcular la temperatura de cada núcleo y de la GPU, de manera de maximizar la performance a partir del balance de temperatura. La incorporación de “Richland”, a principios de este año, potenció la eficiencia incorporando puntos de operación adicionales.
• Las APUs tope de línea con los modelos A8 y A10, que entregan el mejor desempeño en gráficos y cómputo. Ofrecen un rendimiento y duración de batería de elite, características innovadoras y el mejor entretenimiento para la experiencia del usuario de PC evolucionado en la utilización de los ultradelgados de primera calidad.
• Hasta 12% mejor rendimiento en productividad y entre un 20 y un 40% mejor desempeño visual que la generación anterior, esto otorga un beneficio del 51% más de eficiencia energética en reproducción de video HD16 y hasta 13 horas de duración de batería en reposo.
• En los principales juegos de la actualidad otorga un beneficio de performance entre un 39% y un 72% más que la competencia.